Caminando por la carrera Girardot no muy lejos de La Playa nos encontramos el Parque del Periodista, uno de esos sitios que genera sentimientos encontrados, controversia y tabú, ya que es en sí mismo una zona de tolerancia, donde se gesta la reunión de masivos géneros, y no existe discriminación de grupos étnicos, sexuales, musicales o edad, donde no importa si usas corbata o unos zapatos rotos, en donde ni la hora ni el clima se oponen a sentarse en una de sus bancas a pasar el rato, animarse a tomar un tinto en el Guanábano o hasta en la acera a la vista de los murales del Donchi y Anselmo a compartir con algún amigo o desconocido del lugar con ese sabor propio.

Hasta aquí llegué a ponerme a gusto, entre los punks y los raperos, entre ese constante y diverso sonido saliendo de bares, parlantes, y tambores, porque aquí también se hace música y de todos los gustos y decidí indagar en la vida de uno de todos estos visitantes y tuve la oportunidad de hacerle unas preguntas en torno a toda esta masiva de diversas melodías que generan la armonía de este parque a Carlos Moya que andaba por ahí parchado con su guitarra.

DAMN Hola MOYA ¿cómo te va?

MOYA “Aquí en el periodista llegando después de una jornada bien musical, bien desde mis procesos internos desde que puedo disponer con mi tiempo, pero para nadie es secreto lo difícil que es ser artista en esta sociedad y en este contexto, es muy difícil, igual hay momentos duros, momentos bajos, pero siempre valdrá la pena, los que ya decidimos este camino yo creo que aquí nos quedamos.”

DAMN ¿Cómo te desempeñas?, ¿cuál es tu género?

MOYA Bueno yo soy profesor de música y vengo de familia tanguera, mi papá es cantante de tango, me dedico al tango, al bolero, al folclor latinoamericano, al son cubano, a la música tradicional colombiana y más que todo como a lo latino específicamente, la música popular.

DAMN ¿De la lucha como Músico que me puedes compartir?

MOYA Creo que ningún género lucha con ninguno, creo que igual se ha configurado esta sociedad con muchos géneros populares que son expresiones pero que también están permeados de un ambiente musical muy degradado, por ejemplo la mercantilización del arte, entonces cada vez el arte es más masivo, esta producido para las masas y con menos calidad y con menos duración, es decir hay artistas que duran medio año y ya nadie más los vuelve a conocer en cambio los artistas de la música cuando se hacía con el corazón sin pensar en lo económico era otra cosa, eran artistas que perduran y que podemos seguir hablando de ellos, hablamos de gente como Héctor Lavoe o uno de tantos grandes que seguirán siendo los grandes entre los grandes, así pasen los tiempos y difícilmente ahora vuelve a salir uno igual.

DAMN ¿Cómo ves todas estas tribus que se parchan en el parque del periodista y su historia?

2 DSC01117MOYA “Bueno a mí me parece que esto nació en la medida en la que el Parque del Periodista ha sido una zona de tolerancia histórica para fumar marihuana y hay una gran tendencia entre los artistas a disfrutar de los espacios con otra armonía con otra energía y aunque esto queda en pleno centro y está muy congestionado, creo que eso ha sido una de las razones por las cuales se llega aquí, y todos los artistas llegamos después de las presentaciones, sea cual sea el género, entonces aquí nos reunimos folcloristas, tangueros, punkeros, metaleros y todos convivimos y compartimos el resto de la noche después de haber hecho nuestros quehaceres artísticos, entonces creo que por eso el periodista ha sido un espacio de encuentro y de tantos géneros diversos, creo que eso en cierta medida nos ha separado, tantos géneros musicales tiende a dividirnos , me parece que hay una estrategia detrás de las tribus urbanas como en el afán de dividir y de generar también disputas innecesarias entre nosotros; por ejemplo: que si eres punkero entonces no puedes hablar con los skinhead y si eres rockero o metalero pues cómo vas a oír salsa o cumbia o cómo vas a cantar folklor entonces se han generado un montón de tribus urbanas donde también se han hecho muchas fronteras y a la vez también han generado mucha división, entonces acá en el periodista pues creo que se ha tratado de romper esa situación, de una u otra manera de la forma en que compartimos y convivimos muchas personas”

DAMN ¿Para dónde va todo esto?

MOYA Hace rato a Antioquia, especialmente Medellín, predomina el hecho de que lo lleve la corriente, digo se los lleve porque yo personalmente estudio la música desde lo raizal y he conocido el folklor de nuestra región, el bambuco, la guabina, el pasillo y todas esas cosas que han hecho históricamente la identidad antioqueña; hoy día Antioquia no tiene una identidad, lo que tiene es una tribu urbana en cada casa donde oyen un género diferente y por ende hay un montón de división. Yo siento que la cosa va mal, a los artistas por un lado se les están cerrando cada vez más las puertas y las oportunidades por el mercado musical que es muy tendencioso obliga a que todo el mundo esté de la mano del pop o de la música electrónica y el reggaetón para que se vendan las cosas, entonces esto va muy grave en la medida en que los artistas no tenemos garantías, no tenemos ningunas preferencias desde el estado, por ser patrimonio inmaterial de la nación , si no tenemos ni un seguro de desempleo ni nada, entonces cuando el artista triunfa en medio de la miseria en medio de la marginalidad, sí sale el Estado a llenarse la boca diciendo que es un digno representante de la nación, lo mismo que pasa como con los deportistas que no tienen apoyo pero cuando se ganan la medalla sí sale el presidente a tomarse la foto, esto va muy mal.

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Bueno esta es la opinión de uno de los visitantes de este parche, que entre sonidos y mezcladas formas de vivir de nuestra cultura, piensa y aporta sus ideas en los caminos de la música que vive día a día.

Por Verónica Vergara González DAMN NORMA

El arte callejero

Oct 18, 2018

Si uno quisiera una buena demostración de lo bueno que podría llegar a ser el Arte, ningún lugar puede ser mejor que el Centro de la Ciudad, que constantemente se reinventa y anuncia la presencia de una gran masa de novedades, eventos, exposiciones, casi todas ellas testimonio vívido de la medida en que el visitante conozca y el dueño del lugar tenga o no tenga la menor idea de lo que exhibe.

La obra Callejera es supremamente fuerte, todos estos tags siempre mostrando su cara agresiva o tierna, en ocasiones hasta despiadada, pero no se libra a la fácil simulación emocional que es del gusto institucional del publicista, ni del cinismo mimado o al sensacionalismo simplista que está por todas partes en la Colección de Muros sin nombre del centro de Medellín….

¿Qué importancia podría tener atribuirles a aquellas manos creadoras un nombre perdido? Los niños, cuando alguien les lee un libro, casi nunca piensan que detrás de esa historia que los atrapa haya un autor; la oyen y se apropian de ella como si la historia se hiciera sola y como si el espíritu del cuento fuera un viento que trae cosas, sonidos y palabras recogidos por la calle.

Los artistas modernos, en especial los vanguardistas, se entregaron a la imposible tarea de empaparse de modernidad renunciando, al mismo tiempo, a la sociedad de su época. Todos ellos rechazaron la tradición y buscaron nuevos horizontes morales. Esto fue lo que los hizo modernos. Odiaron el estilo de vida occidental, sus academias, su capitalismo, su burguesía y la monótona rutina que desecaba el espíritu y sumía en la apatía.

En estas calles, el transeúnte se enfrenta a obras que, al ilustrar con transparencia la nadería, la estulticia y el menosprecio por el talento y el sentido común, se convierten en las peores enemigas de la corriente que representan. Sin entrar en causticas que no tienen nada que ver con las obras sobre las que se discute, sin generalizar a partir de las excepciones afortunadas y sin acudir al auxilio de Foucault y Deleuze para refutar lo que salta a la vista; hemos sentido alguna vez en una galería de arte contemporáneo: el sinsabor de que cualquiera podría hacer "eso", el fastidio ante la retórica que pretende darle peso al vacío, y el deseo de tomar una escoba y un par de bolsas negras para completar una obra inconclusa. 

Tal vez, a la hora de la verdad, el hombre es apenas un marchante del montón, no demasiado brillante, que ni tiene ni se ha ganado el derecho a imponer un gusto en el territorio del modernismo tardío. Su ejercicio de mitificación ha sido apenas una carrera en un callejón sin salida.

Por Verónica Vergara González DAMN NORMA

El documental Matices en el centro de Medellín, a través de las opiniones de los personajes refleja la realidad de muchos de los procesos que se viven en el centro de la ciudad actualmente, su contenido busca mostrar la importancia que trae la transformación y reactivación cultural, su desarrollo histórico y la conexión con los proyectos que se desarrollan actualmente en este sector de la ciudad, teniendo como locaciones lugares emblemáticos del centro debido a su valor patrimonial e histórico.  La serie de imágenes de este corto documental reflejan la belleza de las formas y la variedad de detalles que nos podemos encontrar de una manera desprevenida. Múltiples imágenes que nos relatan el pasado esplendoroso de un patrimonio que lucha por sobrevivir al paso del tiempo y los diversos pensamientos de las distintas administraciones. Un elemento inspirador es la visión del futuro que reflejan los personajes, sin dejar a un lado el pensamiento crítico, y la idea del que el centro es el barrio de todos, donde sin importar la condición económica o social podemos disfrutar de sus calles, la cultura, los espacios, las manifestaciones artísticas en distintos lugares, la diversidad de personas que lo matizan y enriquecen.

Este corto documental toca varios puntos sensibles de algunas problemáticas actuales en el centro de Medellín tales como la reubicación de los venteros ambulantes, la población LGTBI, los nuevos espacios y dinámicas en el centro de Medellín, la mirada puntal de algunos sectores como el parque Bolívar, los procesos que se desarrollan actualmente en el claustro de San Ignacio, la importancia de seguirle apostando a la cultura y la educación de los ciudadanos de a pie, a nuestros jóvenes, lo positivo que traen las trasformaciones de infraestructura sin desconocer que siempre los grandes cambios vienen de la mano de la sinergia con los ciudadanos, independientemente de su condición social.

Lo contrario a la inseguridad no es la seguridad sino la convivencia constituye otro de los temas tocados en una manera clara en este corto documental.

Entendiéndose que la convivencia se construye con proyectos de urbanismo social, con acciones de mejoramiento integral de los barrios más pobres, con estrategias de educación ciudadana, con intervenciones de calidad en la educación formal, con una gran apuesta por la cultura y, en especial, por la cultura comunitaria, esa que se hace todos los días desde los barrios (y que se ha hecho casi siempre sin el Estado, a pesar del Estado y contra el Estado), con un gran trabajo de comunicación pública y con la concertación y conjugación de esfuerzos entre los gobiernos nacional, regional y municipal, y de éstos con la comunidad, las universidades, las ONG, las empresas privadas.

Generar una nueva movilidad asociada al concepto de súper-manzanas sin duda es una propuesta interesante que refleja la necesidad de priorizar la movilidad peatonal y no motorizada (en bicicleta), generar de vías exclusivas para transporte público, incorporar buses articulados, consolidar el sistema de transporte masivo y generar súper manzanas para una movilidad sostenible.

Esto quiere fortalecer una ciudad que es privilegiada en temas de movilidad, es la única ciudad del país con Metro, desde el año 2011 cuenta con una línea pre troncal de Metro plus, posee el Tranvía de Ayacucho y ya inició la reestructuración de sistema del transporte público desde la gerencia del TPM y la operación de las rutas alimentadoras de Metroplus. Todo esto pretende generar un impacto positivo en el Centro de la Ciudad.

El nuevo POT apuesta por una movilidad sostenible, donde se incluye al peatón, el espacio público, el urbanismo y la seguridad vial. Donde se busca racionalizar el uso del automóvil privado y fomentar el uso de transporte masivo, colectivo y limpio; así contribuir de una manera significativa a la mejora ambiental y a la disminución de consumos energéticos en la ciudad.

La grabación de este proceso nos ha permitido conocer a unas personas muy preocupadas por el desarrollo de la ciudad y el centro, las cuales de manera clara y amena nos exponen su pensamiento en relación a los temas mencionados, sus valiosos testimonios constituyen un documento de la radiografía actual del centro, con sus aspectos positivos y en los que se debe seguir trabajando.

Por: Diego Alejandro Restrepo Urquijo

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Quince mil científicos acaban de mandar un SOS, un “aviso a la humanidad”-- si no paramos de contaminar, ¡nuestro planeta está condenado! 

Los datos son terroríficos: algunas especies se están extinguiendo a una tasa 1000 veces mayor de la normal. El 90% de la Gran Barrera de Coral está muerta o agonizante. Y los peces se han vuelto adictos a los plásticos que atestan los océanos. 

Pero los científicos han descubierto algo nuevo -- una especie de milagro que podría salvarnos. Si logramos proteger el 50% de nuestro planeta de la explotación humana, nuestro ecosistema sería capaz de estabilizarse y regenerarse. ¡Y la vida en la Tierra se recuperaría! 

Nuestros gobiernos ya han prometido proteger un cuarto del planeta, así que sabemos que es posible. Pero ¡no hay más movimientos globales que aboguen por este milagroso plan de recuperación! 

Depende de nosotros. 

Si 50 mil de nosotros contribuimos ahora, podemos hacer famosa esta propuesta, plantar cara a los grandes contaminadores y a los cazadores furtivos y conseguir que los líderes se comprometan a llegar a un acuerdo para salvar el planeta en la Cumbre Mundial de la Biodiversidad. 

Estamos destruyendo ecosistemas complejos y precipitándonos hacia un punto de inflexión que acabará con el delicado equilibrio de nuestro planeta, haciéndolo inhabitable para el ser humano. Si salvaguardamos el 50% de la Tierra, la magia de la naturaleza se desencadenará y revertirá la situación -- pero casi nadie está al tanto de la magnitud de esta crisis, ni de esta alentadora propuesta.

Ya son muchos los expertos en medioambiente que han mostrado su acuerdo con que se trata exactamente de la solución que nuestro planeta necesita en este momento. Y la cumbre de la biodiversidad de 2020 podría adoptarla como objetivo global. 

Avaaz conoce en profundidad los contextos nacionales, y tiene la visión global y la ambición necesaria para sacar adelante una gran idea como esta. Cuando lanzamos nuestra campaña por una energía 100% limpia en 2013, muchos opinaron que no era realista. Sin embargo, al cabo de 24 meses, todos los gobiernos del mundo estaban de acuerdo con nosotros. 

La exposición recoge los resultados del programa Diálogos con sentido y será abierta el miércoles 29 de noviembre en la Casa del Encuentro del Museo de Antioquia, 6:00 p.m. Estará abierta hasta enero de 2018. De este proyecto hacen parte cerca de 100 niños, niñas y adolescentes que integran la Corporación Combos, Corporación Hogar, Mesa Ambiental de la Comuna 10 y vecinos del entorno del Museo.

Un grupo de niños y niñas del centro de Medellín ha creado un mundo a través de sus sueños: Baramburi, en el que habitan cinco tribus y pueblos que dan cuenta de las emotivas, complejas y esperanzadoras voces de ese grupo sobre sí mismos y el mundo que los rodea. Y desde el miércoles 29 de noviembre lo vamos a presentar en la Casa del Encuentro del Museo de Antioquia.

Esta exposición da cuenta del proyecto Diálogos con sentido, realizado por el Museo de Antioquia con patrocinio de Bancolombia desde 2016, en el que niños y niñas del centro de Medellín participan en jornadas didácticas que, por medio de las herramientas del arte y la pedagogía, les permiten reconocerse como sujetos plenos de derechos y, a la vez, crea espacios de encuentro, diálogo y reflexión para ellos, así como de expresión de sus ideas y el mundo que sueñan. “Con esta exposición queremos presentar el boceto de un lugar que, pensamos, debería existir, y para el cual niños y niñas del centro de Medellín están haciendo su propio plan. Baramburi podría ser el centro de nuestra ciudad”, reza el texto de presentación.

baramburi dialogos con sentidoLa metodología de Diálogos con sentido planteó jornadas con esos niños y niñas en el Museo desde finales de 2016 y todo 2017, divididos en grupos durante distintos días de la semana, para que tuvieran encuentros con mediadores y talleristas, con quienes reflexionaron sobre el concepto del territorio: “Entendiendo el cuerpo propio como el primer territorio, y reconociendo en el otro un ser que tiene derecho a habitar, también, su territorio. Planteamos reflexiones que comenzaban en ellos mismos y sus capacidades y luego iban hacia el mundo que los rodea; que les ayudara a construir su identidad, a valorar la diversidad y a plantear formas de convivencia donde todos tuvieran cabida. A partir de allí, imaginaron y crearon sus casas, nuevos animales, plantas, flores, máscaras, mundos”, explica Ana Catalina Cardona, mediadora que ha acompañado este proceso. 

Así, construyeron objetos, paisajes y mundos que dan cuenta de sus propias voces y anhelos, y que pusieron en La Creación, Divertilandia, La Isla, la Tribu Tití “El volcán” y Murraka, los cinco pueblos de Baramburi. Además, un sexto espacio, el Territorio en Construcción, invita a todas las personas que quieran ayudar a construir a través de sus sueños.

“Estos espacios tienen un grado ficticio muy alto, allí viven superhéroes, hechiceros, tribus, animales mágicos, pero a la vez tienen un grado de realidad muy grande y refleja sus historias de vida. Estos niños y niñas vienen, muchas veces, de entornos hostiles, donde les hace falta afecto, donde sus derechos han sido vulnerados. Había niños que al principio del proceso no hablaban, o que al preguntarles el nombre respondían con otro. Niños que incluso podían ser una amenaza para otros, que reaccionaban de manera violenta con su cuerpo o su lenguaje. Pero lo que encontraron aquí los ha ayudado a transformarse, porque lo que encontraron aquí fue un espacio cálido, en el que sus voces son escuchadas y valoradas. Lo que encontraron aquí fue el derecho a soñar”, expone “Latolla”, mediadora de este proceso.

Para el Museo de Antioquia, un proyecto como Diálogos con sentido consolida un proyecto museal que encuentra en el arte y la pedagogía herramientas para la transformación social de Medellín: “Es necesario entender nuestros propios contextos. No existe algo como un ‘público general’ consumiendo arte; existen personas que tienen distintas historias de vida y procedencias, mucho más en una ciudad con las complejidades históricas y culturales de Medellín. Es necesario comprender que los discursos del arte se escriben desde muchos lugares, y que aprender a escuchar esos discursos es lo que nos permite reconocer la diversidad como una potencial social desde la que podemos imaginar y construir otro futuro”, concluye Jessica Rucinque, directora de Educación del Museo de Antioquia.

“Durante el montaje de un proyecto cinematográfico, quien manda es la pantalla. Hay que escuchar a la pantalla porque el proyecto ya tiene vida propia y habla”.  Esto lo dijo el cineasta español Joan González en el marco del Quinto Festival DocsBarcelona Medellín, un evento que tiene por objetivo acercar el cine documental a las audiencias de tres países: España, Colombia y Chile.

El tema principal de su clase maestra, en el Paraninfo de la Universidad de Antioquia, giró en torno al comienzo de una película documental. Un buen inicio es determinante, según González porque es allí donde el realizador le hace una promesa a su audiencia: “quédate, que te voy a contar algo interesante”.

En consecuencia, dice el cineasta español, “Una película no empieza con el inicio de la historia, sino con una promesa que debe atrapar al espectador, y para eso la palabra clave es el misterio”.

González explicó sus ideas a través de los inicios de varias películas documentales, todas ellas muy diversas: un coro de hombres canta a gritos en medio de un desierto helado finlandés (“Screaming men”). Un realizador de cine revela cómo se manejan los residuos nucleares en el basurero industrial más ambicioso jamás hecho por el hombre (“Into the eternity”). Un par de jóvenes italianos acompañan a su amigo con discapacidad cognitiva a conquistar a una mujer (“The special need”). Una realizadora de cine cuenta como su caballo favorito muere justo después de haberlo soñado, e intenta averiguar cómo funcionan los sueños después de soñar que ella misma morirá al cumplir 48 (“The edge of dreaming”).

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Cada una de estas obras de cine documental tiene un inicio poderoso, que genera misterio, intriga, y ganas de seguir pegado a la pantalla. “Screaming men”, por ejemplo, comienza con un grupo de hombres muy bien vestidos, caminando en un desierto helado hasta un barco en medio del hielo, como si fueran auténticos pingüinos cantantes. “The special need”, por su parte, comienza con un inocente juego entre amigos, pero pronto nos damos cuenta que todo eso es demasiado infantil para hombres que ya pasan de los 30 años, y resulta que el protagonista tiene la mente de un niño y sueña con algún día tener el cariño de una mujer.

Joan González explica que el inicio de toda obra de cine documental debería lograr tres cosas: capturar la atención, mantener el interés y sembrar una expectativa, plantear una promesa que el espectador querrá resolver hacia el clímax y la conclusión del filme. Esto es aún más importante si se tiene en cuenta que, en festivales, la mayoría de los programadores ven solo los primeros 2 o 3 minutos de cada obra para decidir si continúan viéndola. Dicho de manera coloquial: “No hay una segunda oportunidad de causar una primera impresión”.

Para tener un buen inicio, González, quien tiene amplia experiencia como montajista de cine, recomienda mirar todo el material y empezar a valorarlo. “A esta secuencia, según su fuerza dramática, la valoro con tres, dos o una estrella. Tengo que comenzar la película con una secuencia de tres estrellas, con algo fuerte y contundente, y luego se van manejando las intensidades, con picos narrativos altos y bajos”. Sin embargo, el cineasta recuerda que no hay respuestas únicas: “Hay dogmas y no los hay, más bien déjame ver la película y al final te diré si logró lo que se proponía, o no”.

En suma, dice González: “Una película es un viaje, y el inicio de la misma, es la invitación al viaje, por eso hay que saber decirle al espectador a qué se le está invitando, y que será un viaje que valdrá la pena”.

Busca más información:

Por Agustín Patiño 

 

 

Se desarrolló el evento de cuidadores con personas con discapacidad en Boston vive lugar ubicado en la comuna 10.

Ángela Múnera trabajadora social de la estrategia Familias Cuidadoras de la Secretaria de Salud expresó “Los cuidadores son las personas que acompañan a las personas con discapacidad severa y poca movilidad de las familias que tenemos en las 16 comuna y los cinco corregimientos de la zona de Medellín.

En esta ocasión se contó con la participación de 30 cuidadores, los cuales prestaron atención oportuna a las personas que asistieron al evento. Los servicios prestados se enfocaron en peluquería y peinado esto lo aportó el Sena.

Otra actividad a destacar es la del manejo del duelo, las implicaciones psicológicas que conlleva como se debe manejar y comunicar con los demás familiares.

En el evento se explicó qué son las juntas de atención y salud, cómo se puede disfrutar de los diferentes servicios que tienen la alcaldía y cómo pueden tratar de mejorar su calidad de vida a través de la gestión de los servicios que se prestan.

A los cuidadores que participaron se les brindó un auxilio económico para transporte además de refrigerio. Comunicó Ángela

María Cristina Poveda Ortiz presidente de la acción Comunal del barrio Bostón, uno de los 17 barrios que componen la comuna 10 la Candelaria, le contó a www.comuna10.com “Me pareció excelente este evento apoyar a las personas con discapacidad siempre va a hacer una labor a destacar y un bonito esfuerzo por parte de la Secretaria de Salud y de inclusión Social.

La organización y el proceso a destacar todas las mujeres asistentes nos hemos sentido muy bien atendidas, nuestra participación fue en la parte de la logística. Y a que hago parte del grupo de cuidadoras que está liderando la Secretaria de Salud, esto también fue posible gracias a nuestra agente primaría Alba Elsy Pineda Betancur.

Por otro lado, cabe mencionar que la Secretaría de Inclusión Social entregó equipos y herramientas a más de 100 cuidadores los cuales fueron certificados por la Alcaldía de Medellín para que continúen con la labor de cuidar a personas en situación de discapacidad. Las herramientas servirán para apoyar el crecimiento de las ideas de negocio de estas personas en condición vulnerable.

La inversión fue de unos 600 millones de pesos con el objetivo de fortalecer las unidades de negocio de todas estas personas.

Este programa fundamentalmente busca que los familiares de personas con discapacidad puedan tener posibilidades de empleo sin tener que apartarse por tanto tiempo de los seres que necesitan cuidados especiales.

Por Diego Alejandro Restrepo Urquijo

Fuimos construidos como un proyecto que congregara los imaginarios de identidad de una joven y recién independiente Antioquia; una institución que desde el arte y la cultura ayudara a recoger y divulgar los ideales de quiénes éramos como sociedad. Hoy, 136 años después, seguimos siendo una institución que se pregunta por nuestra identidad pero desde una perspectiva distinta: ¿es la historia una sola historia?, ¿es ser antioqueño, colombiano, una identidad homogénea y cerrada?, ¿a quiénes excluimos del relato oficial  y cómo podemos construir una narración diversa, incluyente y crítica que nos permita encontrarnos en medio de nuestras diferencias?

Este miércoles 29 de noviembre conmemoramos 136 años de realizar esa tarea: poner a circular ideas a través del arte, ser testigos de la evolución de nuestras propias ideas como ciudad y país, aportar a la construcción de una ciudadanía capaz de mirarse a sí misma para entender cómo cabemos todos.

Por eso, para celebrar y permitir que cualquiera recorra los relatos que hemos construido, tendremos ingreso libre para todo el público durante todo el día.

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Nuevos proyectos para Museo 360

Presentaremos y lanzaremos las convocatorias de nuevos proyectos que buscan estrechar nuestro diálogo, mediante las prácticas artísticas y la pedagogía, con el centro de Medellín y sus comunidades.

La Banca Azul: nueva estrategia de promoción de lectura liderada desde la Biblioteca del Museo de Antioquia, conjugando los universos del arte y la literatura para impactar en el centro de Medellín y las comunidades que lo habitan y visitan, reivindicando la lectura, la escritura y la oralidad como posibilidades para acceder a ideas y conceptos transformadores, empoderantes y movilizadores.
Así, la banca azul pretende no solo activar la biblioteca y los espacios internos del Museo, sino salir al encuentro ciudadano en las inmediaciones de nuestro edificio en el centro de Medellín, con talleres de lectura en distintos medios que generen preguntan y discusiones entre diversas comunidades, muchas de ellas con un histórico acceso limitado a distintos derechos culturales.
Durante el miércoles 29, en la conmemoración de nuestros 136 años, la Banca Azul recorrerá las salas del Museo con propuestas de lecturas breves. Este proyecto tiene el patrocinio de la Fundación MUV. 

Vitrinas Cundinamarca: lanzaremos la convocatoria de un nuevo proyecto para que artistas en la ciudad  intervengan las vitrinas que este año fueron creadas en la parte posterior del edificio, con la finalidad de estimular la creación contemporánea local, y estrechar el diálogo del Museo con el territorio que lo rodea y las comunidades que allí habitan.
De esta convocatoria podrán participar artistas plásticos y visuales, de las artes escénicas, danza, fotógrafos, realizadores audiovisuales, cuya práctica investigue cuestiones relativas a las prácticas artísticas en comunidad y de carácter In situ, con el fin de conectar el Museo con la territorialidad del entorno, y será realizado durante 2018.

La Esquina: este espacio, que fue habitado por primera vez para la exposición 89 noches, está ubicado entre las calles Cundinamarca y Calibío. Allí se realizarán, por convocatoria pública presentada en nuestro aniversario, activaciones quincenales los viernes, de 6:00 p.m. a 10:00 p.m., entre febrero y abril de 2018.
La Esquina es pensada como un lugar de socialización y de resistencia frente a la hostilidad de la ciudad y las dificultades para el encuentro y la convivencia, mediante estrategias festivas y lúdicas.

La Esquina y Vitrinas Cundinamarca son proyectos que haremos gracias al apoyo de ARGOS y la Fundación Argos, respectivamente. 

Un nuevo espacio temporal para Ethel Gilmour

Desde el 29 de noviembre, y durante toda la temporada de diciembre, abriremos un espacio temporal gracias a la Corporación Casa de Ethel y Jorge. Presentaremos 12 obras que dan cuenta del mundo privado y doméstico, pero también público y con una carga de denuncia política, creado por una de las más emotivas mujeres que hacen parte de la historia de Antioquia.
Este espacio, abierto a propósito del libro sobre Ethel Gilmour que está siendo presentado por Davivienda y que se puede adquirir en nuestra tienda a partir del 29 de noviembre, estará ubicado en la Sala Calibío.