En la sesión plenaria, los concejales de la ciudad analizaron la situación financiera y operativa de los servicios de salud pública en Medellín. La concejal Aura Marleny Arcila Giraldo, del Partido Liberal, líder del debate, aseguró que el Sistema de Salud está concentrado en curar y no en prevenir las enfermedades, hecho que da cuenta de su grave estado de iliquidez y la necesidad de tomar decisiones inmediatas.

La corporada Arcila Giraldo aseguró que el Sistema de Salud tiene un problema estructural que requiere no solo de inyección de capital sino de la optimización de los costos, además de reingeniería administrativa y operativa para disminuir el impacto negativo que tal problemática ha ocasionado a los medellinenses. Aseguró también que el municipio de Medellín debería presupuestar entre 600.000 y 700.000 millones de pesos, solo para cubrir los déficits del funcionamiento del Sistema de Salud. 

Hizo énfasis en los aspectos que causaron, según la corporada, un fracaso financiero. Se refirió a los malos cálculos de informalidad hechos en la Ley 100 de 1993 con un 80 por ciento de formalidad laboral y régimen subsidiado, así como una preparación para las prestaciones del régimen subsidiado y contributivo, pero que tiene los valores de las UPS inferiores al valor promedio que recibe una Eps del régimen contributivo.

También mencionó la ampliación de los derechos de los ciudadanos con buenas condiciones de salud, mientras que disminuye la afiliación de usuarios al régimen subsidiado en la ciudad. Asimismo, el perfil epidemiológico de éste último régimen, pasó de enfermedades infecciosas de bajo costo de atención a las asociadas a malos hábitos como tabaquismo, ingesta de alcohol, malas dietas, estrés y sedentarismo. 

Para concluir, la concejal planteó tres alternativas para aliviar la situación del Sistema de Salud: liquidar a Savia Salud Eps con base en el Decreto 780 de 2016, capitalizar la empresa o hacer la declaratoria de emergencia sanitaria en salud, que permita arbitrar recursos propios, y gestionar los nacionales para lograr aumento de transferencias al sector salud.

Por su parte el concejal Ramón Emilio Acevedo Cardona Acevedo, del Partido de la U, segunda bancada citante, expresó que la salud dejó de ser un derecho para convertirse en un negocio rentable. Afirmó que la figura de intermediarios ha dado cabida al manejo ilegal de los recursos desde los sectores públicos y privados.

Indicó que la crisis de la salud no depende exclusivamente del modelo aplicado,  la corresponsabilidad es un tema de cultura ciudadana, puesto que las personas no están formadas para cuidar sus condiciones de vida y prevenir posibles enfermedades.

El corporado manifestó que es el conjunto conformado por  el sujeto, la familia, la comunidad y el Estado el que debe contribuir con el mejoramiento del Sistema de Salud, que a su vez evite materializar el latente riesgo del cierre de hospitales en Medellín y Antioquia.

En su intervención, los concejales participantes del debate exigieron presentar un informe de la contribución real y efectiva de Comfama como socio de Savia Salud Eps. De igual forma, combinar acciones locales que disminuyan los índices de enfermedad mediante programas eficientes de prevención, ofrecer mayor cobertura de los servicios y crear alianzas con actores estratégicos de la sociedad.

La secretaria de Salud, Claudia Arenas Pajón, hizo un recorrido  por los antecedentes históricos del régimen subsidiado, el comportamiento de aseguramiento en Medellín, la proyección de los afiliados en Savia Salud Eps hasta el año 2021, además entregó el análisis del perfil demográfico y epidemiológico de los usuarios del régimen subsidiado.

Señaló que para mejorar los indicadores de la calidad de vida de la población más vulnerable se requieren acciones focalizadas y articuladas entre las diferentes áreas de la Administración Municipal, implementar el Modelo Integral de Atención en Salud  y afinar el Plan de Intervenciones Colectivas según las necesidades específicas del territorio.

Acto seguido, el gerente de Metrosalud, Leopoldo Giraldo Velásquez, se pronunció frente a los avances del Plan de Mejoramiento Financiero de la institución, las estrategias de cobro de la cartera, la situación operativa de cada una de las unidades y la evolución del déficit operacional en los últimos cinco años.

En relación a este último aspecto dijo que la operación ha sido negativa pero con una tendencia positiva, la población usuaria ha disminuido y la oferta de servicios ha crecido. Señaló que para el funcionamiento en 2018 se requiere de un presupuesto de gastos de $260 mil millones, sin embargo, soportado en el recaudo real en la venta de servicios solo puede apropiarse inicialmente de $238 mil millones. 

De igual forma, el gerente de Savia Salud Eps, Juan David Arteaga Flórez, indicó que teniendo en cuenta la situación actual, la proyección de los próximos años y de no realizarse una capitalización, Savia Salud Eps no tendrá viabilidad financiera que le permita pagar los excedentes del costo en relación con el ingreso, hasta ahora solo se puede reconocer el costo hasta el límite de los ingresos mensuales liquidados por los afiliados.

Es necesario, entre otras alternativas de solución al déficit financiero, el incremento de la Unidad de Pago por Capitación acorde a las necesidades de salud del país, que los servicios no incluidos en el Plan de Beneficios sean asumidos por el Gobierno Nacional y no por los Entes Territoriales, expedir un Manual Único Tarifario y analizar el incremento de la capitalización vía recursos extraordinarios de EPM o superávit de los años 2018 y 2019.

 

En el marco de la campaña de seguridad “Medellín cuenta conmigo”, se realizaron tres microhistorias de habitantes de la comuna 10, historias reales de personajes con un pasado duro lleno de tropiezos. La primera historia toca la vida de Fabián, un joven proveniente de Puerto Berrio Antioquia que se suma a las víctimas de la calle y la delincuencia. 

Este joven crece con limitaciones físicas producto de su esquizofrenia y un problema en uno de sus ojos, sin embargo, enamorado del campo y del trabajo que allí se desarrolla transcurre su infancia, su adolescencia y parte de su juventud; hasta que sede al influjo de las drogas. Al principio cuenta Fabián que era muy divertido, socializaba con mucha gente y todo marchaba bien, al cabo del tiempo todo empezó a cambiar, su cuerpo le empezó a pasar factura por el abuso, su enfermedad empeoró y no tenía dinero para sostener el consumo.

Decidió acercarse a los malos pasos que lo llevo a otras problemáticas aún más complejas, las que lo obligan a salir de Puerto Berrio Antioquia para llegar a Medellín, una ciudad desconocida para él.

Con poco dinero trata de conseguir donde quedarse, los primeros días todo andaba bien, pero al ser víctima de robo en el lugar donde habitaba todo se complejizó ya que al perder el poco dinero que tenía, no pudo pagar el hotel donde se estaba quedando ni comer.

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Esta dura situación deriva en tener que dormir en la calle por varios días, sin embargo, no desistió en su empeño de conseguir empleo y logró un trabajo temporal con el cual se sostuvo un tiempo, en busca de un futuro mejor da con unos talleres de la Escuela de Cine Gonzalo Mejía, en ese lugar encuentra apoyo, cariño ese tan esquivo para él en los últimos meses, esto le da fuerza para estar mejor, ahora sigue en la búsqueda de oportunidades que le permitan sostenerse en Medellín de manera digna.

Esta historia hace parte de la serie de Microhistorias “A pesar del pasado” las cuales involucran a otros dos personajes que, a pesar de caer en situaciones complejas de la existencia, gracias a su lucha, determinación, cambio en la toma de decisiones y también al apoyo de programas de la alcaldía de Medellín han logrado cambiar sus condiciones de vida.

Las tres microhistorias se van a socializar el 15 de noviembre en el Teatro Porfirio Barbab Jacob a las 5:30 de la tarde.

Este proyecto hace parte de una campaña de la Secretaría de Seguridad, y Convivencia de la Alcaldía de Medellín, que busca impactar en la historia de vida de muchos jóvenes de nuestra ciudad, potenciando la empatía, la toma adecuada de decisiones y que estos jóvenes se den cuenta que hay otros caminos y oportunidades que pueden aprovechar, que la legalidad es importante, que te abre puertas para estudiar y trabajar.

La idea es que esta iniciativa no se quede solo en la presentación de las historias, es poder llevar estos ejemplos de vida a muchas personas, con capacitaciones y sobretodo tratado de llegar al corazón de estos muchachos que necesitan darse cuenta que el mundo es mucho más que el contexto en el que crecieron, es una manera de apostarle al futuro y a una sociedad sostenible.

Por Diego Alejandro Restrepo Urquijo

El Centro de Desarrollo Social de la comuna 10 es un espacio para la formación, la pedagogía, el diálogo entre la comunidad. Los actores sociales del Plan de Desarrollo Local de la Comuna 10, La Candelaria, tienen un espacio para debatir y compartir ideas que le apunten al desarrollo de la comunidad.

cds jesicaJésica Hernández Ramírez coordinadora del Centro de Desarrollo Social le contó a este medio de comunicación: “A la fecha tenemos en ejecución varios procesos de formación. Contamos con muy buena participación, un ejemplo, es la capacitación a los comerciantes informales el cual cuenta con una alianza con la Secretaría de Desarrollo Económico, de la Alcaldía de Medellín. Desde el Centro de Desarrollo Social se gestionan alianzas estratégicas, con secretarías o entidades públicas o privadas que beneficien a la comunidad, ya que el centro se encuentra en una zona de alta vulnerabilidad en el barrio Estación Villa, por lo tanto, es importante cobijar a estas personas con estos procesos”.

El proceso de comerciantes informales con la Secretaría de Desarrollo Económico, consta de un acompañamiento durante toda la semana, donde los interesados participan de unas clases que fortalecen sus procesos de trabajo. Desde el Centro de Desarrollo Social también se busca apoyar a las personas que no hayan terminado su bachillerato para que validen este ciclo académico. Lo que se hace es incentivar, apoyar, motivar a las personas a que sigan adelante a pesar de estar en una zona de riesgo, estos procesos promueven la calidad de vida en las personas, integrando adultos mayores, adultos, jóvenes y niños.

“Pasando la tarde es un proyecto enfocado a los niños. Algunos diálogos sociales se realizaron en el Centro de Desarrollo Social, el Plan de Desarrollo Local se socializa en el lugar. Lo que se busca es que se tenga una oferta institucional muy amplia y que se pueda deliberar sobre diversos temas como política, sobre procesos formativos, educativos, recreativos para los niños de la comuna que viven en los inquilinatos. Realmente es un apoyo para toda la comunidad. La invitación es a que se apropien del espacio ya que serán siempre bienvenidos, porque esto es para todos los habitantes de la comuna”, terminó expresando Jésica.

cds julianaJuliana Gutiérrez Olguín estudiante de planeación y desarrollo del Colegio Mayor de Antioquia le comentó a este medio de comunicación: “Es mi segundo semestre en los Centros de Desarrollo Social. Venía de la comuna 9, Buenos Aires, donde acompañé la planeación estratégica del CDS El Salvador. Ahora me encuentro en el Centro Desarrollo Social La Candelaria en el acompañamiento al Plan de Incidencia. El plan de Incidencia es una herramienta que se está implementando en los Centros de Desarrollo, ya que con éstos se puede tener una mejor planeación de los centros. Entre mis funciones está el acompañamiento a la administración del Centro de Desarrollo, además el acompañamiento al plan de incidencia en sus procesos, porque el plan de incidencia trae actividades específicas. Como por el ejemplo el proyecto “pasando la tarde”, con los niños, el énfasis es dibujo. El otro es el semillero de jóvenes que se enfoca en la danza, y como último, un grupo de gimnasia activa para la tercera edad. Como actividad especial el día del niño a finales de octubre”.

 

Durante el mes de noviembre, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas realizará 9 jornadas para indemnizar a más de mil de estos sobrevivientes del conflicto en este departamento, con recursos superiores a los 9 mil millones de pesos.

Con la entrega de la indemnización económica a 63 víctimas del conflicto en Sonsón, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Victimas inició una serie de nueve jornadas en las que 1.118 sobrevivientes serán indemnizadas este mes en Antioquia.

Los sobrevivientes que cerraron su proceso de reparación con este beneficio llegaron desde Sonsón, Argelia y Nariño para participar de un acto de dignificación en reconocimiento a los hechos victimizantes sufridos, como homicidio y desaparición forzada de familiares, secuestro, desplazamiento forzado, actos terroristas y violencia sexual.

Victimas3Además, recibieron orientación por parte de funcionarios sobre la inversión adecuada de los 541 millones de pesos girados por el Gobierno Nacional, con el fin de que tengan un efecto reparador en sus vidas. 

El director de la Unidad para la Reparación a las Víctimas en Antioquia, Jorge Mario Alzate Maldonado, informó que “esta es la primera de las 9 jornadas durante noviembre en las que serán indemnizadas 1.118 víctimas del conflicto armado de 66 municipios antioqueños, con recursos económicos por 9.157.489 millones de pesos".

Alzate reiteró que “las víctimas reciben acompañamiento a la inversión adecuada de los recursos y también en temas psicosociales. Estos trámites son gratuitos, las víctimas no tienen que pagar nada por esas gestiones a tramitadores y así evitan ser engañadas”.

El director territorial explicó que la mayoría de las personas indemnizadas destinan estos recursos para la compra o mejoramiento de vivienda, inicio o fortalecimiento de proyectos productivos, ahorro y para la educación superior”.

Durante los seis años de implementación de la Ley de Víctimas, la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas ha entregado la indemnización económica a más de 730.000 sobrevivientes del conflicto armado en Colombia como parte de su reparación integral, con una inversión de 8 billones de pesos. De ellos, más de 199 mil víctimas se beneficiaron con esta medida en Antioquia.

Fortalecer las organizaciones y redes de la sociedad civil, mediante la implementación de acciones de promoción, acompañamiento y control, para la consolidación del capital social, es uno de los objetivos de la Secretaría de Participación Ciudadana. Teniendo en cuenta este principio, un grupo de integrantes del cuerpo colegiado del Centro de Desarrollo Social viajaron a Santa Marta, del 3 al 5 de noviembre, para un intercambio de experiencias con varias organizaciones sociales de esa ciudad. El cuerpo colegiado del Centro de Desarrollo Social La Candelaria, ubicado en el barrio Estación Villa del centro de Medellín, está conformado por un representante y un suplente de los cinco actores: Junta Administradora Local, Asocomunal, Plan de Desarrollo Local, Junta de Acción Comunal Jesús Nazareno y Plataforma de Comunicaciones de la comuna 10.

El viernes 3 de noviembre en la mañana, llegamos a la sede de la Fundación Centro de Restauración Integral Nueva Vida que tiene como lema “Recuperar un adicto es recuperar una familia”. En entrevista con Luis Alberto Castañeda para www.comuna10.com, nos dijo: “Somos una entidad sin ánimo de lucro. Trabajamos con personas con problemática de droga, que necesitan apoyo espiritual o que quieren dejar la droga atrás y volver a una nueva vida que es lo que brindamos acá. Somos siete personas voluntarias. Funcionamos con la gracia de Dios, no tenemos apoyo del gobierno ni de la alcaldía. Trabajamos ayudando al habitante de calle, entre 50 y 70 para darles su alimento.

”De parte de nosotros, integrantes del cuerpo colegiado del CDS, explicamos sobre los logros del trabajo comunitario para poder conseguir, con Presupuesto Participativo, el Centro de Desarrollo Social La Candelaria, donde se reúnen personas del centro de Medellín y sus 17 barrios que conforman la comuna 10 en Medellín.

En la tarde del mismo día, nos trasladamos al barrio Garagoa, sector de la parte nororiental de Santa Marta. En una especie de capilla llegamos a la Fundación Centro Cristiano Casa de Dios, que además tiene influencia en los barrios, Cantilito, Timayuy, Alpes y Nueva Mansión. Fuimos recibidos por los señores Grison Bruges, Cristian Coronado, quienes hicieron una presentación de esta entidad sin ánimo de lucro que trabaja en bien de la juventud, en varios ejes como la educación y el deporte. El joven Orlando Torres, expresó: “Soy futbolista y estudiante de auxiliar de enfermería. La fundación está orientada para el deporte y la educación, con la prevención de la drogadicción y alcoholismo. Hemos crecido gracias al profesor René Atencio Martínez. Actualmente tenemos un representante de nosotros, Jaime Alvarado, que salió adelante y está en España jugando en el Valladolid”.

Esta misma fundación cuenta o brinda, en colegios, educación básica en primaria, bachillerato por ciclos, para los jóvenes que están atrasados en sus estudios. Cristian Coronado manifestó que esos eran unos barrios con influencia del paramilitarismo. Y que la fundación le ha arrebatado muchos jóvenes de las garras de la violencia, con estos programas.

Al final, en la intervención de Henry Pérez como representante de Plan de Desarrollo Local de la comuna 10, de Medellín, expresó que: “En Santa Marta, se veía cómo las fundaciones no cuentan con ayuda gubernamental del distrito de Santa Marta. Además los ediles de esta ciudad no trabajan con las comunidades a pesar de que ganan un sueldo, lo que no ocurre con los de Medellín. Veo esta ciudad en crecimiento, pero sin una planificación adecuada, sin Presupuesto Participativo”.

Desde www.comuna10.com podrá leer otras páginas relacionadas con este intercambio de experiencias de organizaciones de la comuna 10 de Medellín con otras organizaciones de la ciudad de Santa Marta.

Por Carlos E. López Castro

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Esta historia la podríamos iniciar con una frase de Andy Smith: “Un trofeo atrae el polvo. Los recuerdos duran para siempre”. En estas pocas palabras resumimos esa importancia de la convivencia entre personas y el bienestar que genera la actividad física y el deporte como formadores de seres humanos.

Sergio Iván Gil, es padre de tres hijos y a todos les inculcó lo mismo que aprendió de su mamá cuando era un niño: nadar para divertirse. Y si además de recrearse sirve para la convivencia familiar y también para competir y ganar medallas, como lo lograron padre e hijo, es doble el elogio para este grupo familiar.

“Los he metido a la liga y a buceo, a polo acuático, cursos del Inder de muy buena calidad, muy formativos para los niños”, expresa el padre al referirse a sus tres hijos: David, Kevin Alexis y Steven, en orden descendente de edad.

op FAMILIA GIL 1 1Si volvemos a los recuerdos, la frase inicial de esta historia, David Gil González, quien está en el segundo semestre de Licenciatura en Música, expresa: “En mi niñez alcancé a disfrutar de los juegos de la calle, en varias temporadas que viví en barrios, pero también en el centro, de Medellín, encontraba espacios para jugar con otros niños. En parques y cuando niño, los deportes se vuelven juegos, por eso la natación la aprendí de mi padre. Desde que tengo memoria he ido a natación, desde siempre”.

Sergio Gil tiene un taller en la casa donde trabaja calzado, presta servicios de guarnecida. No tiene un horario de fábrica. Sus tres hijos estudian alternando con la natación. Es por eso que tienen disciplina, sacando tiempo para todo.

op FAMILIA GIL 4 1El padre de esta familia está convencido de los beneficios de la actividad física, y por eso insiste en que hay que acompañarla, motivarla, incentivarla y posibilitarla todo el tiempo, por eso asegura que: “El deporte es esencial para la vida, para todo.  Para ocupar el cuerpo, para la salud, que a la vez ayuda con la salud mental. No solo sirve para evitar los vicios, la drogadicción sino además para ganar disciplina, para que el cuerpo tenga el movimiento que requiere”.

Cuando padre e hijo mayor hablan del profesor Ubaldo, cuentan que es una persona particular, muy amable. Más que ponerlos a hacer una cantidad exagerada de piscinas como hacen muchos entrenadores, primero él se acercó a las personas con las que estaba tratando, comprender las necesidades, entender sus vidas y las capacidades de sus cuerpos particulares. Les enseñó a nadar, antes de ponerlos a competir o antes de exigirles disciplina.

Cuando David habla de sus cuatro medallas de oro, asevera que él fue un nadador solitario sin competir. Nadaba, buceaba y jugaba polo por diversión. Entrenó en la piscina del parque La Asomadera. La competencia se hizo a nivel municipal con todas las piscinas, del Inder, de la ciudad y los corregimientos. Eran los niveles formativos compitiendo. De las cinco competencias que participó, ganó cuatro medallas de oro. Su padre también compitió y ganó dos medallas de bronce en la piscina olímpica.

Al final del diálogo, David responde sobre la importancia de la actividad física para la convivencia y para estar lejos de la drogadicción: “El tiempo cuando no se ocupa se gasta en lo primero que se vea o que crea el ambiente. Los deportes son diversión y esa diversión atrae la gente.  Más que enseñar una disciplina, enseña unas formas particulares de ser, enseñanzas para la vida. Los riesgos siguen porque aunque aquí esté la piscina, al lado pueden estar las personas del vicio. Está también la oportunidad de decidir qué puerta voy a abrir”.

La historia de esta familia que se mueve como pez en el agua es un ejemplo para imitar porque nos demuestran con sus hechos que toda actividad física forma seres humanos íntegros a partir de la diversión, la disciplina, la convivencia y el bienestar corporal, porque los recuerdos duran para siempre.

Por Carlos E. López Castro

Inder

¡Convivencia a través del deporte!